Bankers 2003

Bankers, 2003, es una serie de cinco retratos con jóvenes que poseen todos los rasgos de los jóvenes de la calle, de esos pandilleros entre amenazantes y peligrosos y, a la vez, morbosos rufianes malhechores de sexo duro y cuerpos tatuados, con cicatrices de mil reyertas. La literatura y el resto de las artes podrían subministrarnos cientos de esos ejemplos, baste pensar en Genet o en el cine y en la película Plata quemada, de Marcelo Piñeyro, 2000, entre otras muchas. Los chavales que fotografía Trullo tienen todos ellos una pistola que asoma por algún lado, casi como una extensión de su propio sexo violento o brutal, además todos llevan sus rostros con una redecilla que a la vez que protege sus verdaderas identidades les dota de otras identidades más ambiguas e inquietantes, esas gasas son unas veladuras lascivas que bien podrían disponer a esos muchachos para una sesión de sexo duro, o convertirlos en putos de un club de carretera. Así que, siendo cierto que esos tipos atemorizan por estar a caballo entre el serial killer o una sesión de sexo duro, es evidente también que el espectador no es ajeno a que sus cuerpos jóvenes embutidos en esas ropas deportivas causan también una cierta entrega afectiva, narcotizada por eses rostros de medias de rejilla que los hacen desasosegantes y femeniles.   

X. Buxán Bran


 
 
Bankers, 2003   Radiant select siliconada en metacrilato , 100 x 80 cm  edición de 5