Trullo Parfums 1999

Una serie en la que el artista madrileño funde su obra con la publicidad, un mundo de glamour y papel couché que David Trullo pone en cuestionamiento y cuarentena, así su línea de perfume Toda tuya for men tiene un  packaging
 bien explícito, pues el perfume se envuelve en vendas que, claró está, están manchados de sangre, además, la modelo se halla vendada y con evidentes signos de una brutal violencia de género. Una pieza donde el artista rascaba en la superficie fina, banal y artificiosa de la imagen que los medios y el sistema construye de la mujer para descubrirnos la más real y cruel de sus heridas, producto por cierto de ese mismo sistema. Otro de los productos de Trullo Parfums es Sodomy for men, un tríptico fotográfico con un perfume con la forma de un dildo, y la semejanza no es casual cuando en la etiqueta del perfume leemos Sodomy y, para que nada falte, a cada lado de la botellita vemos a un joven desnudo sentado en la cama.

Trullo reinventa esa publicidad que está continuamente coqueteando con la homosexualidad y da un paso más, con su pieza arroja sobre las mesas de los altos ejecutivos publicitarios y de sus clientes la explicitud, la realidad de la sodomía y de los juguetes eróticos y es evidente que la pieza resulta claramente política pues no conviene olvidar que hace sólo unos meses fue suspendido un proyecto artístico de la internacional Alicia Framis, cuando pretendía hacer desfilar a modelos desnudos con los bolsos  diseñados por una conocida casa de moda. Si eso ocurría ante una propuesta tan inocente, ya podemos imaginar cuál sería la reacción de esas mismas instancias ante la contrapublicidad de Trullo Parfums.

X. Buxán Bran

Toda Tuya for men
díptico, fotografía color 100 x 80cm

Sodomy for men
tríptico, fotografía color, 100 x 80 cm
Seeds of Paradise
díptico, fotografía color 100 x 80cm